¿Es de fiar la Inteligencia Intuitiva?
La Inteligencia Intuitiva sienta sus bases en el cerebro emocional. Se trata de la zona más antigua del cerebro, encargada de procesar los principales estímulos provenientes del medio. De hecho, cuando nos encontramos ante situaciones que debemos resolver inmediatamente, se activan una serie de imágenes relacionadas con el hecho en cuestión. A su vez, esas imágenes activan recuerdos emocionales, ya sean dolorosos o positivos, que influyen en la decisión que tomaremos.
Por ejemplo, cuando debemos decidir si le vamos a dar una segunda oportunidad a nuestra pareja, inevitablemente, en nuestra mente se activan los recuerdos de relaciones pasadas. Esos recuerdos pasan por delante de nuestros ojos, como si de una película se tratase, e inclinarán la balanza en una u otra dirección. Si las experiencias han sido positivas, es probable que decidamos darle una segunda oportunidad, si han sido negativas, es probable que no se la demos.
Este proceso transcurre de forma consciente, por eso generalmente somos capaces de explicar las razones de nuestra decisión. Sin embargo, en algunos casos el proceso transcurre de forma inconsciente. Por debajo del umbral de nuestra conciencia tiene lugar un mecanismo de preselección que se encarga de examinar las diferentes opciones y decidir cuáles serán las que lleguen a la conciencia. De hecho, este es el primer mecanismo de decantación de alternativas, y se encarga de que afloren solo las opciones más convenientes. Así nuestro cerebro racional no se ve ofuscado con demasiadas alternativas, con un número excesivo de opciones que no puede manejar.
Sin embargo, este mecanismo no solo se encarga de que el cerebro racional funcione mejor y no se bloquee sino que también nos protege. En nuestro cerebro emocional están grabadas con fuego las experiencias negativas. Por eso, ese cerebro se encarga de descartar todas aquellas opciones que podrían causarnos daño o reactivar, de alguna manera, ese dolor.
Sin embargo, ¿es realmente eficaz este mecanismo?
La Inteligencia Intuitiva sería como un mecanismo de decantación de alternativas, donde nuestras experiencias emocionales anteriores son esenciales. En los años ’80 y ’90, se realizaron estudios con enfermeras, médicos y empresarios que tenían muchos años de experiencia y se pudo apreciar que su primera intuición casi nunca fallaba.
Por supuesto, la Inteligencia Intuitiva no es, ni mucho menos, una herramienta infalible. Aún así, puede ser una estrategia particularmente útil cuando debemos tomar decisiones en las que la información es particularmente caótica o no tenemos forma de valorar con objetividad los pros y los contras de las diferentes opciones.

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